2012…
Como ya es costumbre la mayoría de la gente escribe algo sobre cómo fue su año 2011 y qué espera del nuevo año que comienza; 2012, el año en el que se acaba el mundo, o bueno eso es lo que dicen.
Honestamente el 2011 comenzó muy bien, leyendo como una persona debería leer, de 2 a tres libros por mes. Estudiando japonés -que es mi caso- de manera apropiada y abruendo brecha para presentar mi examen en diciembre que en aquel momento se veía lejano aún.
En la situación sentimental comenzó como terminó, pensando en alguien que dejó marcas en mi vida. Era el último semestre de mi carrera universitaria y sabía que pronto se acercaba el momento de buscar un trabajo.
Por primera vez pude aplicar a la beca japonesa (文部科学省奨学金) Monbuka gakushō shōgaku kin para obtener una de las 11 oportunidades de ir a Japón y estudiar una maestría. El proceso de aplicación para esta beca fue todo un reto. Poder pensar en un tema de maestría en menos de un mes y desarrollarlo fue lo más difícil. Varios maestros de mi Facultad tuvieron a bien ayudarme con un poco de orientación por lo cual les agradezco mucho, al igual que a mis amigos mexicanos en Japón – en especial a Mina y Luiza que me explicaron cómo funcionaba la solicitud. Sé que sin ellas no hubiera podido llegar tan lejos pues me brindaron parte de su tiempo y paciencia desde el otro lado del mundo.
Triste fue el momento en que llamé por teléfono para saber si había sido seleccionado como candidato para una de las becas, sin embargo recibí una negativa que venía acompañada de unas palabras de aliento que más bien sonaban a protocolo. Explicar en qué consiste todo el proceso lleva tiempo y no quiero extenderme en ello, sólo puedo decir que ahora que pienso aplicar por segunda vez iré más preparado y con mayores aspiraciones de optener una de las 11 oportunidades.
Durante aquel tiempo solía salir con una persona que era muy importante para mí, sin embargo yo no parecía ser importante para ella y todo resultó en lo que tenía que pasar: una amistad lejana que he sabido sobrellevar mientras canto We Used To Be Friends . Muchos de mis amigos de la Facultad me ayudaron a afrontar dicha situación y ahora que ya lo hice ellos, al igual que yo, hemos tomado rumbos diferentes en nuestras vidas y es raro [por no decir difícil] que volvamos a revivir momentos de carcajadas en la cafetería de la escuela hasta que las lágrimas salían de nuestros ojos y el estomago nos dolía.
Al terminar mi último semestre el viaje de trabajar comenzó [cabe mencionar que éste era algo que debía apurarme a comenzar para aplicar para la beca de Japón]. Admito que buscar trabajo es difícil, no siempre las personas requieren tus servicios, te das cuenta que las personas que compiten contigo podrían trabajar por menos de la mitad de lo que tú cobrarías por el simple hecho de obtener el empleo, lo que disminuye la calidad en el concepto del esfuerzo al cursar una carrera universitaria y preparaciones externas.
Casualmente, y bien dicen que solito llega, hubo una semana en la que varias oportunidades de trabajo se presentaron. He aprendido a aplicar lo que decía Steve Jobs: “take ever opportunity that comes your way”. Mi primera oportunidad fue comenzar a dar clases nuevamente en El Angloamericano como maestro de inglés la cual acepté porque no hacía muchos días había rechazado realizar unas prácticas profesionales traduciendo una página de internet por cuestiones que no diré aquí. Una vez que esperaba dar la primera clase en mi nuevo curso surge la oportunidad de ser parte del comité fundador de AIESEC UAEMex como vicepresidente de Intercambios Salientes e Intercambios Entrantes [pronto sólo sería del primero].
Por medio de Facebook un amigo de España me contacta y me comenta sobre una tradución de inglés-español sobre medicina. La traducción no parecía larga pero el conocimiento previo de mi amigo fue verdadero al decirme cuántas horas me tardaría en terminarla. Mi tercer empleo [este último "temporal"] había aparecido. Por último, mi Facultad necesitaba de los servicios de interpretación para unos eventos en el Aula Magna de la Rectoría de mi universidad. Para este momento tenía en mis manos cuatro trabajos. No todos eran temporales, pero si todos los realizaba con gusto.
Si bien las traducciones se terminaron, y no sé si llegarán más, disfruté y aprendí de ellas. Las clases en El Angloamericano aún están pendientes pues pedí un tiempo para prepararme para mis examenes de certificación. El papel de interprete ya es más seguro pues ya estoy dentro de la barra de Interpretes de mi Facultad, lo que me impulsa a prepararme más para dar un mejor resultado.
En cuanto a AIESEC pues es un proyecto que tiene futuro, siempre y cuando la Universidad no lo dejé a la deriva. El comité tiene gente con anhelos y lo necesario para echarlo a andar pero como dicen con dinero baila el perro y creo que nuestro amo no quiere vernos bailar, o más bien quiere ver hacer los trucos sin pagar. Veremos que pasa con ello y de eso dependerá -en mi caso- mi continuidad dentro de la organización. No descarto un intercambio laboral por medio de AIESEC.
En los últimos meses del año tuve la oportunidad de mandar mi solicitud para una de las becas para participar como asistente de lengua española en el Reino Unido por 8 meses. De aquella oportunidad aún espero confirmación.
Si analizo cómo funcionaron mis últimos días y meses del año pasado puedo ver con claridad en qué y cómo se fue modificando mi vida. Ahora sí creo en la famosa frase de “las cosas pasan por algo”, y es cierto. Si me hubiera ido a Japón no tendría los trabajos que tengo ahora -o al menos no todos-, no hubiera conocido a mi novia con la que he compartido hasta ahora un par de meses de relación la cual ha sido muy grata y estoy feliz con ella. Tal vez ni siquiera estaría escribiendo esto o lo estaría haciendo desde otro punto de vista.
Como sea que haya sido el año 2011 éste ya pasó. Se acabó. Dio lo que tenía que dar y se aprendió lo que se tenía que aprender.
Ahora que hablando del nuevo año no puedo decir mucho. Podría decir que aún no comienza para mí. Gracias a mi amiga Suhazi tengo un nuevo trabajo de maestro de inglés a nivel secundaria [gracias Chu] y aunque parecería fácil (o al menos así lo veía yo) no lo es en ningún instante. Darle clase a dos grupos, ambos de 50 niños y niñas, los cuales tienen un respeto por inglés mínimo al mío por el francés es difícil. La voz se te acaba, te desesperan en un momento, están en la edad de la punsada diría mi abuelo y son…. simplemente pubertos zorimbos que creen saber todo a su corta edad.
El 2012 es el año del Dragón según los chinos… y con eso de que a mi no me importa mucho eso [obviamente sí, hasta mi dije de signo de Dragón tengo] pues creo que éste será mi año. Algo bueno me depara.
No terminé el año 2011 como hubiera querido: con una monotonía (de la buena) en mis actividades y tampoco lo empecé de igual manera pero si algo aprendí el año pasado es que puedes sacar un nivel de japonés estúpidamente bueno (no creo que haya sido suficiente para aprobar el examen de certificación) como para saber que si soy constante y no lo dejo ir estaré terminando el año con el mejor nivel de japonés y de inglés que jamás haya tenido.
¿Voy a leer? Sí, y mucho. El año pasado comenzó bien la lectura…. murió mi iPod y mi japonés y lecturas se fueron para abajo… espero y lo haré, volveré al camino de la nerdez.
¿Escribiré sobre mis propósitos de años nuevo? La verdad es que no, no porque no quiera o no sepa cuales son. Simplemente porque prefiero tenerlos en mente que en una entrada que no veré más cuando desaparezca de la página principal por otras entradas. Mejor les dejo el video que representa lo que quiero lograr este año.
Feliz años nuevo a todos los que llegaron hasta acá y no se cansaron de leer todas mis torpezas.






El 2011 y sus altibajos ne? … Mis mejores deseos este 2012 Carlos, espero podamos conocernos pronto
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Es la primera ocasión que tengo el placer de leerte, en general me agrado bastante tu redacción, expresa mucho de lo que eres, o al menos mucho de lo que realmente te resulta interesante, apasionante e importante en la vida.
Gracias por tus buenos deseos, también te deseo un ¡EXCELENTE 2012!